Terapia de Pareja: Cuando y para qué

Por qué se acude a terapia de pareja.parejat

Los motivos pueden ser de los más diversos, pocos o muchos, recientes o enquistados: Dificultades en la comunicación, discusiones, falta de estimulación, desencanto, falta de visión de proyecto mutuo, problemas con las familias de origen, problemas con las relaciones sexuales, infidelidades, desequilibrios en la dedicación pareja-familia-trabajo, desacuerdos en la crianza de los hijos…

 Cuando acudir a una terapia de pareja.

El ideal es acudir cuando se comienzan a ver indicios de que algo no está yendo como se espera, hay malestar e insatisfacción, sensación de atasco y la pareja se da cuenta de que no pueden afrontarlo por sí mismos.

Sin embargo en la mayor parte de las ocasiones se espera demasiado, incluso años para hacerlo, cuando la relación está ya muy deteriorada y el desgaste en la relación es importante. Puede suceder que la pareja tenga aún la sensación de quererse pero existe una acumulación de enfados, frustraciones, decepciones, distanciamientos y frialdades que parecen insalvables.

 Aunque acudir a la terapia de mutuo acuerdo, con los mismos objetivos, es la mejor de las situaciones, generalmente siempre hay uno de los dos que tiene más voluntad, motivación o confianza en los frutos que puede dar la terapia.

En los peores casos el planteamiento de la pareja de cara a la terapia simplemente es gestionar la ruptura.

 Qué se hace.

tonon-one-for-two-chairsEn el encuentro de pareja trabajamos sobre los objetivos a perseguir y tratamos de encontrar las motivaciones de cada uno para avanzar en el proceso.

Es necesaria una mínima voluntad de querer solucionar las cosas y una mínima coincidencia en los objetivos para el proceso, aunque estos objetivos se pueden ir transformando durante el mismo.

La principal herramienta en una terapia de pareja es el trabajo sobre la comunicación. La comunicación no sólo consiste en poder expresar sentimientos, sensaciones e ideas y que haya escucha, también es importante aprender a cómo, donde y cuando expresarse.

Para qué sirve una terapia de pareja.

Hay dos posibilidades: recuperar la relación o romperla de la forma menos dolorosa y conflictiva posible.

Un objetivo básico es la comunicación, que cada miembro de la pareja se comunique y resuelva lo que quiera para sentirse mejor con el otro y consigo mismo.

Un problema de pareja no solo afecta a la relación sino que influye en la salud, el trabajo y las relaciones sociales y por lo tanto el afrontamiento o resolución del problema afectará positivamente a esos otros entornos.

Una de las tareas principales es descubrir cuál es el verdadero problema o los problemas que  les afectan y que está detrás de los comportamientos negativos que hay entre ambos, sean discusiones,  distancia, etc.

En ocasiones hay conflictos sin resolver larvados durante muchos años.

Es clave trabajar la comunicación, poder establecer el diálogo, la interacción comunicativa, ya que habitualmente ante una situación de conflicto cada cual establece un monólogo sin que haya escucha ni respuesta.

La empatía, ese arte de saber ponerse en el lugar del otro es una habilidad básica a desarrollar en la terapia.

Después se ha de dar la capacidad para poder expresar los sentimientos y pensamientos propios sin herir o atacar al otro y respetándonos a nosotros mismos y responsabilizándonos.

Aprender a discutir es una habilidad básica. Saber contrastar opiniones, respetar razonamientos, entender las diferencias de opinión sin que tenga que mediar la agresión.

Aprender a cuidar la relación de pareja, lo que requiere conocer las expectativas y necesidades del otro, para lo que es importante conocer y reconocer las propias.

Todas las necesidades, deseos o expectativas no pueden ser cumplidas proyectamos en el otro o le atribuimos una responsabilidad que a veces no es capaz de satisfacer y que a veces tiene que ser resuelta por nosotros mismos.

Muchas parejas hablan de volver a ilusionarse pero para ello no podemos poner el reloj en situaciones del pasado, la auténtica ilusión se debe construir desde lo que son en el presente. A veces nos resulta difícil entender que cambiamos. Con el tiempo y las circunstancias nuestros cuerpos, nuestros valores, nuestras ideas, nuestros entornos cambian y no reconocerlo supone una importante dosis de sufrimiento.

El objetivo es que una pareja aprenda a afrontar, gestionar y si es posible resolver sus conflictos.

La felicidad en la pareja no es una existencia ausente de conflictos ya que el conflicto es parte de la convivencia

 Un asunto de dos.

En una pareja los dos son parte del problema y por tanto los dos son parte de la solución.

Decidir seguir juntos o no es una decisión de la pareja y la terapia ayudará a que esta decisión sea consciente, este tomada con comunicación y en el mejor de los casos sea compartida.

Concluyendo.

Dos opciones:

  1. Recuperar lo perdido, crecer en la relación o rehacer la convivencia con lo mejor que ha quedado tras el conflicto.
  2. O bien aceptar y afrontar que la relación no puede continuar y que esa es la mejor de las soluciones.

Termine donde termine un proceso bien acompañado nos ayudará a conocernos mejor y a aprender de los errores para seguir adelante con más sabiduría.

Axier Ariznabarreta – Psicólogo

Author: psiconline

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