Whatsapp y niños

¿Sí? ¿No? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Cuándo? ¿Cuánto? Cómo?

 “En esta vida no hay nada que sea bueno o malo per se. Depende de la consciencia de las implicaciones, de las condiciones y del tipo de uso, de la dosis… cualquier cosa interna o externa puede pasar de lo anecdótico a lo problemático, de lo inocuo o lo nutritivo a lo tóxico, de lo constructivo a lo destructivo, de lo gracioso a lo trágico.”  Fyrsta Oakwood

Razoneschildrenwsss

Una de las razones fundamentales por las cuales puedes estar leyendo esto es que haya sucedido que en el entorno de tu hij@ amigos, compañeros, conocidos estén usando el Whatsapp para comunicarse y que tu hij@ queda fuera de la comunicación si no lo usa. Probablemente te haya sucedido a ti lo mismo con esto y con otras cosas.

Así es, esto es un problema. Es difícil empujar el río y en ocasiones la corriente nos arrastra. Aun así seguro que tenemos posibilidad de aventurarnos en la corriente con una tabla de salvación, flotador o canoa. Ese apoyo es la información y la consciencia que nos ayuden a acompañar en ese proceso, aunque sea forzado, y tratar de que sea lo más constructivo posible.

Desde luego que no es lo mismo abordar esto con 8, 9, 10, 11, 12, 13… años, además de la edad hay que tener en cuenta las características individuales  y el entorno.

Esto es abrir una puerta y es interesante tener perspectiva de lo que viene después. Ni WhatsApp es un juego, ni un teléfono un juguete, las necesidades personales y sociales pueden cubrirse de muy diversas maneras y con nuestras decisiones vamos orientando el camino.

Trataré de poner conciencia, algo de información y generar una serie de puntos de reflexión para que decidas lo que decidas optes por la opción más adecuada, encuentres la mayor tranquilidad y puedas afrontar los problemas con conocimiento de causa.

De lo que no voy a hablar.

Adelanto que en este artículo no voy a tratar sobre los peligros de  Whatsapp en relación al sexting, ciberbulling u otro tipo de acosos y peligros relacionados con la integridad psicológica y física de los niños. Sobre esto hay mucho escrito.

Empezando por el principio.

Antes de entrar en el terreno infantil creo que es interesante entrar en el terreno adulto.

Vamos a hacerlo en forma de preguntas. Es necesario responder todas honestamente y ampliamente si es posible. Si no eres capaz de responder alguna pregunta no sigas leyendo este artículo hasta que lo soluciones. Te fallaría la premisa básica de “saber para enseñar”.vergu

  • ¿Qué es  Whatsapp y para qué sirve?
  • ¿Cuáles son las características de seguridad y las normativas de confidencialidad de  Whatsapp?
  • ¿Cuantas veces al día consultas el  Whatsapp? (Puedes contarlas hoy y seguir respondiendo mañana)
  • ¿Cuál es tu hora de inicio de su uso y tu hora de fin?
  • ¿Cuántos días a la semana consultas el  Whatsapp?
  • ¿Qué te aporta  Whatsapp personalmente?
  • ¿Qué aporta  Whatsapp a tus relaciones sociales?
  • ¿Qué aspectos de su uso te incomodan o molestan?
  • ¿Qué aspectos de su uso dificultan o interfieren negativamente en tus relaciones sociales?
  • ¿Qué peligros o problemas puede entrañar el uso de  Whatsapp?
  • ¿Cómo te comunicabas con los demás antes de  Whatsapp?
  • En escala descendente según lo que hayas usado: ¿Cómo te comunicabas antes del: messenger, sms, email, teléfono móvil, teléfono fijo con registro de llamadas, teléfono fijo sin registro de llamadas?
  • ¿Conoces o has accedido a información sobre problemas de carácter psicológico o social relacionados con el uso del Whatsapp?

Ubicándonos.

Whatsapp es una de las aplicaciones de comunicación más extendidas actualmente. Whatsappear casi viene a ser un sinónimo de hablar o de comunicarse en ciertos momentos hasta llegar a olvidar que existen otros modos, pero eso es otra historia.

Whatsapp es un sistema de mensajería instantánea pero que no es simplemente “one to one” como el sms. Al tener la posibilidad de creación de grupos se convierte en una red social. A pesar de que esto es así en la práctica, legalmente no está considerado como tal y de ese modo no está sujeto a las restricciones, exigencias y controles que las redes sociales oficiales sí que tienen y aun teniéndolas sabemos de sus problemas de seguridad y confidencialidad.

Para utilizarlo es necesario un terminal móvil de última generación, smatphone o Tablet(hay también una opción para pc) y una cuenta de teléfono con conexión de datos.

Aunque tenemos opciones de gestión de las notificaciones es un sistema que funciona 24 horas y 365 días al año.

Los conocimientos técnicos mínimos para su uso serían:

  • Saber escribir (Y si fuera correctamente mejor)
  • Conocer el significado de los emoticonos que ofrece.
  • Saber utilizar el terminal en general: encendido, apagado, carga, menus…
  • Saber gestionar los contactos telefónicos.
  • Saber descargar aplicaciones y gestionar sus actualizaciones, registros de datos, carpetas de archivo.
  • Saber copiar y pegar textos.
  • Saber adjuntar imágenes y videos.

Conocer esto es lo básico, saber qué es, saber cómo se usa, saber que en un determinado momento lo que escribes y adjuntas puede ser accesible a cualquier persona o a muchas personas que conozcas pero también que no conozcas es fundamental.

Si te planteas que tu hij@ use esta herramienta de comunicación al menos deberías estar seguro de que tiene claros todos estos elementos y por supuesto de tener muy claras las preguntas que te he formulado al principio. No puedes suponer que lo que te sucede a ti o a otros no tenga por qué no sucederle a tu hij@.

El terminal móvil.

Usar el Whatsapp supone usar un terminal móvil. ¿Que obvio no?

Los terminales móviles de última generación son ordenadores en miniatura. Tienen una gran cantidad de posibilidades de uso, numerosos programas o aplicaciones.

Qué problemas están asociados con el uso del terminal móvil. Hay descritas varias patologías contrastadas relacionadas con el uso (o abuso). Todos ellos se solventan con una buena estructura personal y con el establecimiento de buenos hábitos.scream

  • Síndrome del cuello roto y otros problemas de espalda, hombro, muñeca dedos relacionados con la postura en que se lee la pantalla del móvil y el tiempo en que se permanece en ella.
  • La denominada fatiga visual digital.
  • Algunos problemas del espectro de la ansiedad como la nomofobia (No mobile phone phobia) o el pánico a quedarse sin batería o sin móvil y que hacen que nos acompañe a todos los lugares y en todas las situaciones.
  • Falsas sensaciones de vibración.
  • Problemas de sueño.

No está tan claro y las evidencias son controvertidas sobre la influencia de las ondas en el cuerpo y concretamente en el cerebro, así que no podemos asegurar nada a este respecto.

Otros requisitos del sistema.

Si te planteas que tu hij@ use el terminal es importante que tengas claro en primer lugar si posee las capacidades y habilidades necesarias de autocontrol, ponderación de necesidades, gestión de la ansiedad, un autoconcepto sólido, asertividad, paciencia, capacidad de establecer prioridades…    Y, por si acaso, no te engañes diciéndome que esto del Whatsapp puede ser un buen elemento de aprendizaje para ello. Hay muchas otras actividades previas, menos arriesgadas, menos ansiogenas y menos potencialmente problemáticas para que lo haga. Si crees que no queda más remedio educa en él. Si puedes evitarlo, cuando llegue, que llegará lo hará con más seguridad.

Decidiendo.

Pero bueno vamos a imaginar que dices que sí, que has decidido que tu hijo use Whatsapp y que tienes claro:

  • Por qué; y tienes claro que tus razonamientos se basan en la suficiente información y contraste y que asumes tu derrota ante la presión social.
  • Para qué; y que no hay ninguna otra propuesta alternativa mejor o más constructiva para solucionarlo y que asumes tu derrota ante la presión social.

Ahora entonces solo queda por definir el cómo, el dónde, el cuánto y el cuándo.

¿Cómo?

¿Va a ser a través de tu terminal móvil? o, ¿ va a tener uno propio?

Cuánto y cuándo.

¿En cualquier lugar y circunstancia? ¿En cualquier momento del día y la noche?, o  ¿con unos tiempos horarios limitados?

La previa del “¿Y tú qué?

Haciendo un paréntesis. Inevitablemente en el momento que quieras poner algún límite o restricción con este asunto te encontrarás con la pregunta: ¿Y tú qué?

Te habrá pasado en numerosas ocasiones y probablemente tengas una respuesta para ello.

En primer lugar hay que reconocer y admitir que la pregunta y el comentario es real, preciso e incisivo y que puede ayudar a replantearnos alguna que otra cosa. Difícilmente puede solventarse con un “porque sí” o con el clásico “cuando seas padre comerás huevos”.

Nuestro hijo pone encima de la mesa una comparación, cosa esta de comparar que puede ser más o menos habitual en casa ( y que cada cual vea sus beneficios y contraindicaciones). Siendo así, la argumentación ha de ser clara y extensa, por lo que habrá que tener las cosas claras con respecto a esto. Pero además habrá que contextualizar derechos, deberes, responsabilidades, necesidades, circunstancias… que hacen que los seres humanos de edades similares o diferentes sean desiguales o dicho más bonito, diversos y que esa diversidad es enriquecedora.

Si decides que tu hij@ use Whatsapp en tu terminal móvil.

Unas preguntitas:

  • ¿Estás dispuest@ a que tu hij@ pueda acceder a todos los archivos almacenados en tu terminal (Fotografías, videos, documentos…)?
  • ¿Estás dispuest@ a que tu hij@ pueda tener acceso al contenido de todas tus conversaciones de Whatsapp?
  • ¿Estás convencid@ de que tu hij@ va a saber distinguir y contrastar un hoax (bulo digital a veces alarmista, a veces prometerdor, a veces cachondo) que potencialmente pueda llevar a enlaces indeseados por contenido o por contener malware?
  • ¿Estás convencid@ de que tu hijo va a poder gestionar las posibles alertas de mal funcionamiento u otras demandas de actualización que el sistema de tu terminal genere, de forma adecuada y sin provocar errores en tu terminal?
  • ¿Tienes claro si vas a poner unos límites temporales para leer y enviar mensajes o si queda abierta la posibilidad de consultarte o consultar el terminal en cualquier lugar y momento?

Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas es “no” y quieres que tu hij@ use Whatsapp debes plantearte que debes estar a su lado en todo momento mientras lo use. ¿Estas dispuest@? Aclaro que no es solo una cuestión de confianza. Es una cuestión práctica. El uso de WhatsApp supone que cualquiera de esas cosas puedan suceder incluso sin buscarlo (abrir otra conversación sin darse cuenta, abrir ciertas carpetas para adjuntar una foto, abrir un hoax o distribuirlo…). Ahora bien, en la vida hay que asumir pequeños riesgos.

Por otro lado y con respecto a la última pregunta es necesario tener esto definido. imagínate que tu propia ansiedad con respecto al Whatsapp es la de tu hij@ pero convertida en un “…tengo algún mensaje?” repetido las mismas veces al día. Tenlo en cuenta para tomar las decisiones sobre los límites a poner.

Si decides que tu hij@ use Whatsapp en su propio terminal móvil.

Puedes tener en cuenta todo lo anterior, pero esto además nos lleva a un mundo más amplio relacionado con aplicaciones, llamadas, conexiones a internet, facturas de teléfono… lo que nos da para otro amplio artículo.

Conclusión.

fuerza

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Axier Ariznabarreta

Author: psiconline

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